Rosa Nieves
Llegamos un lunes por la tarde a San Cristóbal con expectativas altas. Nos habían hablado de Rosa Nieves, una de las vecinas más activas del barrio, donde se pasa sus días andando, nadando o leyendo.
Una de sus grandes pasiones es viajar y, gracias a su “sobrina, que es azafata”, ha conseguido conocer diversas partes del mundo. Le encanta visitar a sus hijos y se mueve por la ciudad en transporte público. Por cierto, Rosa Nieves tiene 94 años, aunque no lo parezca por todo lo mencionado.
Se trata de una mujer extraordinaria que ha pasado casi toda su vida en un barrio ordinario. Cuenta, entre anécdotas de su infancia, que tuvo que empezar a trabajar a los 12 años y que por culpa de la guerra nunca volvió a la escuela. Sin embargo, esto no la frena hoy en día para recibir clases en el centro cultural. Nos enseña sus deberes para clase de Lengua y explica mientras tanto que hay días que no puede acudir a la lección por conflicto de horarios.
Todas las mañana, esta vecina de San Cristóbal se aprovecha de la maravillosa piscina municipal que tiene la zona para acudir a clases de aquagym donde menciona entre risas que lleva “tanto tiempo viniendo que hay gente que se jubila y no se cree que sigue allí”. Está claro que ella no se identifica con su edad, pero tampoco lo hace ninguna persona que realmente conozca a esta mujer. Después de sus clases en la piscina, Rosa crea diversos planes dependiendo del día.
A veces tiene excursiones al centro de Madrid con un grupo de jubilados que ha encontrado por su cuenta, donde descubre los rincones más “preciosos” de la capital, o así los describe mientras recomienda visitar la Biblioteca Nacional por sus techos. Otros días se los pasa en el centro de San Cristóbal, en un club de lectura donde comentan el libro del mes y acuerdan el próximo en su lista mensual. Orgullosa, enseña sin necesidad de gafas El misterio del futuro en su Kindle, una novela que ha juzgado de forma dura, pero justa, lo que da a entender que estamos ante una de las mejores críticas del barrio.
Además, enseña fotos en su móvil de todos sus viajes y familiares. Y explica que, gracias a su curiosidad incansable, encontró un grupo en la residencia de ancianos María de Zambrano, con los que realiza viajes, y a los que ella no falta llueva o truene. Entre sus parajes favoritos nos dice que Jaca es una de las localidades más bellas que ha visitado. Y a pesar de su adoración por los Pirineos aragoneses, Rosa también viaja por toda Europa, siendo uno de sus últimos destinos Alemania, donde celebró el fin de año con su nieta y sus amigas de la aerolínea.
Uno de los lugares donde le encantaría viajar es Austria, pero destaca su adoración por la rutina tan activa que ha creado en el barrio. Al terminar la entrevista, nos enseña fotos de ella vestida de chulapa en el centro de cultura hace más de 30 años y nos despide con anécdotas nostálgicas de la época. Rosa no solo nos ha demostrado la importancia de una vida activa, también nos ha enseñado que a pesar de que tu casa evolucione y experimente cambios drásticos, somos capaces de adaptarnos a todo ello, no importa la edad.
POR CATALINA DE BONILLA Y DARÍO NOGALES